lunes, 30 de abril de 2012

Niños + moteros

Es viernes, entrando en la tarde. El cincuentón arrima los papelotes en su despacho. Ya está todo hecho, la semana laboral se acerca a su fin. El trabajo de un banco en estos tiempos agrede corazones, cerebros y la piel de sus trabajadores. Pero el telón está a punto de caer, y los artistas abandonan el escenario. Nadie les aplaude. Pero es igual, los cinco intensos días en el altar de las vanidades acaba.

El veterano de la banca cierra la puerta y se despide de sus compañeras. La esquina será otra en este fin de semana con el banco cerrado. Los clientes sólo hablaran con un cajero automático. Unos le escupirán de rabia por no dispensarles los papeles preciados, otros con la nómina ya abonada los atraparan y los gastaran en la orgía de lo que yo llamo “la cultura del fin de semana”.

 Ella tiene doce años. ¿Es bonita?, ¿es divertida? ¿está triste?, ¿está cansada?, y ¿a quien le importa?. Ha leído mucho, pero no ha escrito lo que quisieran sus maestras, sus responsables. Las matemáticas no le gustan. Le gustan los cuentos y el deporte, jugar y coquetear. Le encantaría disponer de un vestido, y quien sabe, a lo mejor quitarle a escondidas el pintalabios a su madre, pintarrajearse ojos y “morros”, y salir a la calle a presumir ante el chico de la edad del pavo. Pero le cuesta, es difícil para una niña internada en un Centro Social para niños y niñas sin papás. Pero ¿y a quien le importa? , no se sabe.

Unas personas se responsabilizan de unos pequeños seres, niños y niñas, y algunos no tan pequeños, que les falta algo tan esencial como el cariño. Pero el cariño de un padre, el cariño de una madre. Para ella también se le acabó la semana de trabajos, y un fin de semana le espera, aunque sólo sea para cambiar de rutina e ir a un parque, o un cine. ¿Quién sabe? Donde puedan sus cuidadoras, o ¿he de decir sus responsables?.

Como sea. La merienda cena está a punto y un sábado y un domingo están ahí. Aunque ella no abandona ningún escenario, a ella no se le baja el telón. Siempre lo tendrá subido. Mejor. Ha de aprender a actuar, este mundo quiere buenos actores, actores de buenas obras. Obras que arranquen los aplausos del mundo. Los niños aprenden. Los adultos lo desean. A sus más de cincuenta, le espera esta tarde un esfuerzo deportivo. Jugar a futbol para él puede pasar de ser de una diversión a un conclave de juglares fumando opio.

El cansancio dos horas mas tarde del partido está servido, y tras el baño y el refresco encamina hacia su casa a tumbarse en un viejo sofá que ya hace tiempo dibuja su silueta. Mozart lo ha relajado, pero sólo de cerebro, sus viejos tendones y sus cansadas extremidades no le ayudan a separarse del camastro. Sólo los acordes de Queen que con su “Bohemian Rhapsody” sustituye a la “Sinfonia 41” del gran maestro, hace que el vejestorio despojado de sus atuendos, se pasee por el garaje y observe de reojo la montura de mil seiscientos c.c. con sus cromados relucientes. Recuerda que su grupo de hermanos moteros lo esperan, y una noche mágica de rock y olor a gasofa quemada y subida de decibelios lo empuja hacia la calle.

Botas, cinto, jeans, y chupa de viejo cuero acaban de desterrar a un sornoso traje, camisa blanca, y una corbata que mantiene el nudo desde hace ya más de un año. Comienza un ritual extraordinario, y atrás quedó olvidado la nave con todo lo relacionado con la banca. Tan olvidado y separado, que recuerda a “2001, Una odisea en el espacio”.

El bramido de la Harley hace que la puerta del garaje se eleve lo suficiente para salir rampa arriba. Es salida nocturna y el grupo empapa unos perritos calientes con el preciado caldo que proviene de la cebada. Ella no quisiera dormir, pero después de unos juegos, un poco de tele, el sueño se apodera de la niña, y a las ordenes de su responsable cae rendida en los brazos de Morfeo. Que descanse, que lo haga. Mañana es Sábado. Después de la primera parada, y hecho el grupo mas grande, los moteros van creciendo así, poco a poco, el viejo rufián sigue con su montura entre sus hermanos de caballeresco metal. Un nuevo bar para ellos, una plazoleta para sus mecánicas bestias. Relucientes unas, negras otras, pero HD todas ellas.

Llegan despacio otros hermanos de bujías y cilindros, se apalancan y no mas de otra cerveza será el tiempo que un mayor grupo de moteros se enfilarán calles y ramblas abajo. Sí, porque los moteros no miden el tiempo con el reloj, lo miden con lo que tardan en tomar una buena “birra”.

Ella duerme. La niña está dormida. La niña está soñando. ¿En que sueña la niña? La noche es larga, pero ella no lo sabe. Mientras duerme no sufre, no echa de menos a nadie, no llora, no está triste. No escucha de nadie que ha de hacer esto o ha de hacer aquello. Está en un paraíso, tal vez vacío, tal vez lleno. Vacío o lleno de ilusiones, de juegos, de risas, de chucherías. Vacío o lleno de cariño, de amor, de amigos, de diversión, de leer , de pintar. Vacio o lleno de interpretar, de mentir, o de decir la verdad. ¿Cómo será el paraíso de la niña?

 El grupo de hermanos en las dos ruedas, cabalga y cabalga, calles abajo. Luces de neón o no, hace que paren a la puerta de un antro perplejo, y lleno de curiosos por ver como entran unas Harley’s dentro de aquel local poco acostumbrado a recibir tan bellas bestias. La mayor parte de hierros quedan aparcados fuera del local. Las puertas se abren al paso de los “Caballeros Bienhechores”, que tres o cuatro barras de despacho de cerveza les hará refrescar el gaznate. Se espera una larga y apasionada noche. Rock o no recorrerá el sentido de la audición de los nobles moteros. Las “birras” y “wiskises” alteraran el orden de las neuronas de los caballeros de metal. Y el ritmo hará que los átomos y moléculas inviten a un viejo cuerpo a saltar por los aires de un local que zumba música de los Stones.

Encantadoras señoras y señoritas toman fotos de los uniformados moteros. Hierve el espectáculo, y los ojos profanos se fijan en los parches de los chalecos de los divertidos rockeros. La noche avanza hacia el orto del sol. El cansancio hace mella en alguno de los del grupo, pero mañana es sábado y para el descanso se hizo ese dia. Las operaciones bancarias han quedado tan lejos, que el bancario ni por mucho que se esforzara sería capaz de encontrar, o mejor, ni de recordar. Ni ganas que tiene tampoco. Los agujeros negros del espacio las han absorbido.

 La niña duerme placenteramente. Ya ha soñado todo lo soñable a su edad. Ahora a estas alturas del nuevo día ya es reposo lo que siente. El sábado está ahí, descorchado desde medianoche, pero no será comenzado a absorber por la niña hasta eso de las diez de la mañana.

Todo un día precioso por delante. Precioso porque el sol reinará, y tal vez la niña vaya a la playa o salga al parque con sus responsables de su cuidado.

El vejestorio yace tumbado sobre el viejo sofá. Tal como vino de aquel antro se tiró sobre su viejo amigo, el sofá de pensar. Un tomo de los cuentos completos de Edgar Allan Poe ha quedado bajo de su trastornada cabeza. La punta de la esquina derecha de “Dublineses” de James Joyce se le clava en la zona lumbar. Pero ese dolor no le molesta, y si le molesta se jode, con perdón.

El muslo de la pierna derecha arruga las páginas centrales de un curioso estudio de la historia de “Los cátaros, del rigor a la pureza” de Urbain Faligot. Y cuando los primeros rayos de sol entran por la ventana, una de sus dos manos atrapa Como el que no quiere la cosa “El cantar de los cantares o los aromas del amor”, la mejor de las escrituras para protegerse de una luz molesta.

 La niña merienda placenteramente, disfruta de la compañía de sus amigos i amigas.

domingo, 19 de febrero de 2012

CRISIS, LA NUESTRA (EL TENERIFE CHAPTER)






La crisis en que vivimos nunca fue sólo económica.


Desde que estallaron las desavenencias económicas en el mundo occidental, en los últimos siete años mas o menos, muchos de los mortales, nos hemos ido dando cuenta que no éramos tan ricos, que quizás no teníamos que haber hecho muchas cosas, y que a lo mejor, lo que realmente éramos y no queríamos asumirlo, era ni mas ni menos, una fauna nueva de pobres con falta de humildad, y con escasez de dedicación a la cultura y a los pocos amigos que todos solemos tener.

Estos traumas, nuevos en el horizonte de aquellos aparentes ricos, pequeños empresarios o trabajadores bien asalariados, han venido calando a través de la piel de nuestros cuerpos, de donde se han ido nutriendo nuestra células con dirección a nuestro mal aprovechado cerebro.

Como todo el mundo de nuestro club sabe, en mi chaleco luzco un parche que creo sólo lo destaco yo, en el que dice “Brothers forever”. No lo llevo por idiotez, no. Todo y que se trata de un parche que llevaban los soldados de la 101 división US en Vietnam, para mí tiene una importancia mas allá de lo que mas de uno sería capaz de entender. Y eso, no se mal interprete, creo que hasta ahora, con todos los colegas del chapter que lo he compartido, sigo siendo portador con mi absoluta inteligencia y con mi absoluta humildad.

En el momento que me lo pegue, el parche antes mencionado, me estaba diciendo a mi mismo que con todos los colegas que lo compartía y lo presumía, eran mis hermanos no de sangre, pero si de emociones, de vivencias, de alegrías, y porque no de tristezas, aunque éstas hasta hace poco realmente han sido las menos.

Lo he llevado callado, en silencio, y sin presumirlo. Pero queridos, cada uno es cada uno, y yo personalmente cuando os dejo de camino a casa, al hogar que afortunadamente todos tenemos de momento, y unos minutos antes de atravesar la frontera del garaje, hago un minuto de reflexión y me nutro de lo bueno que he vivido en las anteriores 4 o cinco horas, o en su caso en el fin de semana, o en la fiesta que acabo de compartir con vosotros.

Alguno de vosotros puede pensar lo imbécil que soy contado lo que estoy escribiendo, pero llegado a un punto, y a mi edad, ya no me importa el que dirán, porque bien es cierto, que antes cuidaba que los demás no hablaran mal de mí, y entonces me portaba como los demás querían, y mi conciencia me censuraba.

No me gustaría pensar que alguno de los Brothers del Chapter no me entiende lo que estoy diciendo, porque estoy convencido que lo habéis vivido igual o tal vez mejor y con mas intensidad que yo. Pero cada cual es cada cual y cada uno de nosotros necesita una dosis mas grande o mas pequeña de camaradería, en resumen de hermandad.

Cualquiera de nosotros somos muy libres de pensar, que el grupo que queríamos no era ni mas ni menos que una “panda” de amigos donde salir de excursión los domingos, beber cerveza, y comer costillas con papas. Pero afortunadamente, creo que la mayoría entendimos lo que significa compartir las pocas horas que reservamos para nosotros, después de unas jornadas laborales (el que las tenga) de la pasada semana, y de donde llegamos cansados y muchas veces quemados.

Un club, que del anglosajón significa: “Sociedad fundada por un grupo de personas con intereses comunes y dedicada a actividades de distinta especie, principalmente recreativas, deportivas o culturales” está determinado por lo que nosotros queremos y hemos decidido plantearnos hacer. Y nuestro club, nuestro chapter, es el foro ideal, donde debe reinar la igualdad, la libertad y la fraternidad.

De la igualdad, diré que en los años que vengo siendo miembro de nuestro Tenerife Chapter, a nadie se le ha tratado con indiferencia, ni con menosprecio, ni con mala intención. No negaré que en algunos corrillos de los mas allegados, me he reído de anécdotas y cuentos de cualquiera de nuestros “Brothers”, pero a continuación se le ha hecho participe de la misma broma, y siempre el mencionado se ha reído con los demás.

De la fraternidad, que viene a ser el afecto de hermanos con que se tratan algunas personas sin serlo, puedo decir que siempre he visto que ha imperado en nuestro club, y que todos mas que yo, habéis realizado actos de verdadera hermandad hacia otros de los miembros del club, actos o favores que os han sido pedidos, o que tal vez habiéndote enterado, le has salido por delante al necesitado y has cumplido con una buena obra de fraternidad. O no es así?

Pero de la libertad, hay de la libertad. La libertad es quizás el oficio paradójicamente menos ejercido por todos nosotros, o mejor dicho, por algunos Brothers que por falta de costumbre o porque no han creído en ella, no la han ejercido en el momento oportuno.

La libertad es la mas difícil de aplicar, no de entender, porque todos somos maestros de ese paradigma y al mismo tiempo, somos ineptos a la hora de admitirla y de ejercerla.
Es difícil de aplicar especialmente cuando se comparte con una o mas personas, porque la nuestra, nuestra libertad, nos dicen empieza cuando comienza la del que tenemos enfrente, y eso a veces es muy serio y complicado. Pero está ahí, libre para el que la quiera, y preciosa para compartirla.

Cuando no somos capaces de ejercer nuestra propia libertad, no sólo nos estamos haciendo daño a nosotros mismos, que es lo que parece, no! antes al contrario, a quien estamos haciendo mas daño es a todos los demás, a los que esperamos que reacciones, porque tu a lo mejor tienes las ideas mas claras para exponer el problema y también la solución, y si te callas a los que no estamos en la vanguardia de algún problema jamás lo entenderemos. Y con eso podemos callar y agachar la cabeza pasando a ser del grupo de los “sin opinión”, o empezamos a protestar, levantar la voz en momentos innecesarios y lo que es lo peor, hablar y crucificar por detrás a este o aquel otro “brother”.

Creo que lo he dejado bastante claro, y perdonadme mi inmodesta vanidad, pero tocan momentos de hablar, y no quiero cortarme, aunque si seré educado como casi siempre lo soy.

En el momento de la renovación, yo ya me he manifestado que a mi me gustaría que todos los que somos renovaran el año con el Chapter, para que esconderme?, pero obviamente, lo que yo pienso y deseo y lo que será tal vez y por lo visto es muy diferente.

Creo que siendo respetuoso con las decisiones de todos, no me cabe otra, todo esto me está produciendo un especial mal humor.

Creo que la dirección, Brothers a los que hemos avalado con nuestros votos, con los de la mayoría aplastante, en la elección mas digna democráticamente hablando, ha encauzado con esmero y dignidad todas sus facetas. Con errores y con aciertos, con errores que cuando ha sido necesario se han comentado directamente y sin mala fe, solo para que en lo sucesivo se intente corregir.

Creo que si fuera el caso, y hubiera un gran desacierto por parte de la junta que nos representa, y al mismo tiempo hubiera una corriente de opinión distinta a la de los representantes habría que hacerla valer desde dentro del sistema, desde dentro de nuestra maquinaria, nunca desde fuera, y al mismo tiempo quedarse y luchar por los ideales, o ideas que tal vez siendo mejores que la de los colegas directores no están siendo atendidas como merecieran.

Pero luchar significa, hacerlo por tus ideas, hacerlo por la de todo el grupo, hacerlo por la colectividad a la que pertenecemos, por la democracia, que en todo momento ha funcionado, y si se trata de algo urgente, hay mecanismos como la asamblea extraordinaria y se puede solicitar con antelación.

Si os vais, los que os marchéis, acordaros que nos estáis dejando desprotegidos a los que nos quedamos de vuestra sabiduría, de vuestro saber hacer, de vuestra tenacidad y como dije de vuestra LIBERTAD.

A mi ahora, queridos BROTHERS, no me valen monsergas, estupideces y niñerías, de: “nos veremos en la carretera”, “no te olvidaré”, “siempre me tendrás” y mas etcc.. pues claro que todo eso, sólo faltaba que no nos viéramos en la carretera.

Mucha falta de cariño es lo que veo, mucha falta de amor, mucha falta de carantoñas. Tengamos salud, tengamos fuerza, y sobre todo UNION.

A veces todas estas cosas, me van recordando al jardín de la política, donde cuando uno no puede luchar, o no sabe, abandona el partido y funda otro que se le acomode a su culo y poderse sentar en el sillón.

Para finalizar y este es mi modesto entender, creo que la gente está tan acostumbrada a ser infeliz, que la sensación de felicidad le resulta sospechosa.

Quizás, solamente teníamos que ser HUMANOS.

sábado, 4 de febrero de 2012

LOS CULPABLES

Queridos amigos y lectores todos, (unos cuatro o cinco):

Sin pedirle permiso a mi buen amigo Josep Franco, le he traducido al español lo de mas abajo.
Con el título "Los culpables", Josep desde el periodico "Levante" de València, nos dice muy claramente quienes son los culpables de todo. Pero también nos dice quienes son los acusadores de esos culpables.
Al mismo tiempo me demuestra que ya se ha terminado el último de Umberto Eco, yo aún voy por la mitad, poco mas o menos.
Si a mi amigo no le gusta la traducción que le he hecho, lo siento, pago próxima comida. Bueno, lo dejamos en par de copas. Por si nos acusan de comer.

Si alguien quiere leer el artículo original no tiene mas que pinchar aquí:

http://www.linformatiu.com/opinio/detalle/articulo/els-culpables/





Desde la noche de los tiempos, cuando el poder se siente amenazado, la reacción más inmediata es buscar un culpable. O, mejor dicho, cuando las minorías instaladas en el poder corren el riesgo de perder sus privilegios, necesitan señalar un enemigo capaz de generar la esperanza de una victoria entre los súbditos descontentos.

La historia nos enseña que todos los desastres que han trastornado la humanidad tienen un culpable. Los judíos se llevan la palma, por supuesto; pero los herejes humanistas o los moriscos valencianos también ocupan un lugar de honor en la lista de víctimas propicias.

Franco y sus secuaces culpaban a los masones y los comunistas de los males que carcomían los fundamentos de la patria.

Sin salir de casa, durante la Batalla de Valencia, cuando el difunto Manuel Fraga –muchos años por delante de nosotros que vaya!– mandaba de las calles, los culpables de todas las desgracias de los valencianos, para resumir, éramos los catalanistas.

Y en el siglo actual, los intentos de culpar a los musulmanes de todos los males que afectan al planeta son bien recientes, aunque la memoria popular es frágil y, ahora mismo, recuerda más las “primaveras árabes” que no los terroristas que se escondían en cuevas remotas.

Ahora, cuando el sistema nota que el agua le llega al cuello, los detectores de culpables señalan a los funcionarios. No a los acaparadores de capital, ni a los gestores que han mal gastado el dinero de todos, ni a los defraudadores que han minado los fundamentos de los servicios públicos.

Hay que castigar a los maestros, los médicos, los investigadores, los farmacéuticos, a los enterradores, los guardias civiles, los bomberos, los auxiliares de enfermería, los asistentes sociales, los bibliotecarios, los abogados de oficio...

Justamente los únicos que, cuando era habitual vivir “por encima de nuestras posibilidades”, nunca hemos cobrado ni un céntimo en negro y siempre hemos pagado religiosamente nuestros impuestos.

Los únicos que, de una manera más o menos consciente, nos encargamos de perpetuar o defender los valores que se supone que caracterizan las sociedades avanzadas y democráticas: la aplicación de la ley, la protección de los más débiles, la igualdad, el progreso, la seguridad, la salud o la educación.

Es natural, por lo tanto, que salvo las distancias que haya que salvar, los acusados recordamos el sermón famoso que pronunció el padre Martin Niemöller la Semana Santa del año 1946. Aquel que dice que cuando los nazis fueron a por los comunistas, los socialdemócratas, los sindicalistas y los judíos, él no protestó porque no era nada de todo aquello, pero que, cuando fueron a por él, ya no había nadie que pudiera protestar.

Los culpables que el poder señala ahora no tenemos tanta cohesión identitaria como los judíos –ni tanto dinero como los judíos ricos – , ni disponemos de los recursos naturales que controlan los árabes acusados de terroristas.

Sólo tenemos una arma que no nos podrán quitar nunca: nuestra dignidad, nuestra responsabilidad, nuestra convicción que nosotros sí que somos útiles a la sociedad porque enseñamos, protegemos, sanamos o enterramos a la gente que lo necesita.

Y, en cuanto que servidores públicos, somos los únicos que podemos comunicar personalmente a los súbditos indignados, que también nos acusan, que detrás de nosotros irán ellos y que una protesta, ahora, nos evitará más de un lamento en el futuro.

miércoles, 18 de enero de 2012

Tus hijos

He hablado con mi hija hace un rato, como a diario. Me cuenta como le ha ido el dia, en el trabajo, en el descanso etcc...

Acaba de llamarme mi hijo, también como a diario, a la misma hora poco mas o menos, pero él va una hora adelantado. Llama para darme las buenas noches.
Tengo pendiente comprarle un libro, típico regalo que hago a los míos y siempre que me lo piden. Le debo el de "Reyes", no pudimos estar juntos.
Si no me lo piden, casi que les acoso para que me digan varios títulos y que elijan.
Lo dejamos pendiente. Tal vez mañana me dice cual necesita.

Después de colgar, recuerdo una poesía que en forma de "poster", le puse en la pared de la habitación de mi hija en la casa de Sueca. La poesía la tiene desde muy pequeña, yo creo que desde que aún no sabía leer. Ya de mayor, me desveló que le daba mal rollo,... ahora mas o menos ..le gusta.

A quien le da mal rollo ahora es a mí, pero el contenido está basado en la pura VERDAD.

Ahí va para el que no la conozca.



Tus hijos no son tus hijos (Kahlil Gibran)




Tus hijos no son tus hijos
son hijos e hijas de la vida
deseosa de si misma.
No vienen de ti, sino a través de ti
y aunque estén contigo
no te pertenecen.

Puedes darles tu amor,
pero no tus pensamientos, pues,
ellos tienen sus propios pensamientos.
Puedes abrigar sus cuerpos,
pero no sus almas, porque ellas,
viven en la casa del mañana,
que no puedes visitar
ni siquiera en sueños.

Puedes esforzarte en ser como ellos,
pero no procures hacerlos semejantes a ti
porque la vida no retrocede,
ni se detiene en el ayer.

Tú eres el arco del cual, tus hijos
como flechas vivas son lanzados.
Deja que la inclinación
en tu mano de arquero
sea para la felicidad.


Eso era, ya ves !!
BONA NIT

sábado, 31 de diciembre de 2011

LA CRISIS DE LOS CÍNICOS Y LA AGRICULTURA



“Otros se fatigaron, y vosotros os aprovecháis de sus fatigas”
(San Juan, 4,39)



No cabe duda, estamos en una de las peores épocas de la historia económica de la humanidad. El planeta se lo han repartido los cínicos, igual que los niños se reparten cromos de equipos de fútbol.
Decía Oscar Wilde, que el cínico es aquel que conoce el precio de todo y el valor de nada, y eso mismo es lo que está imperando en los últimos años en nuestro mundo, y muy en particular en el sector agrícola.
El agrícola, por ser el sector primario, viene recibiendo un tremendo varapalo para los trabajadores y pequeños propietarios que de el viven.
Algunos observadores de la economía dicen que son los mercados, (a los que nos hemos abandonado sin quererlo ni poder hacer nada), los que dominan, y que nos dictan las normas por donde seguir en pos de unos beneficios de muchos para pocos. De esta manera, el agrícola es el sector mas acostumbrado a esta barbarie.
Si hiciéramos una reflexión, concluiríamos que no son los mercados los que dominan este cotarro, mas bien son los “mercaderes” los que están matando el planeta, y son los propios “mercaderes” los que desde sus lujosos aposentos, hunden países, rescatan otros, negocian guerras, invasiones, y torturan un planeta ya cansado y exprimido por estos delincuentes.
Los mercados no funcionan sin “mercaderes”, pues éstos son los que mueven los hilos, y nos hacen pensar que son los mercados, entes sin nombre y desconocidos, que no les interesa que les conozcamos.
La vida campesina es una vida dedicada por entero a la supervivencia, y esto lo comparten todos los campesinos del mundo.Pueden utilizar diferentes aperos, cosechar arroz, trigo, o maíz, pero todos se definen como una clase de supervivientes.
Hoy, aún podemos decir que los agricultores son la mayor parte de habitantes del planeta.
Quizás dentro de un siglo, no quede ningún pequeño agricultor.En Europa occidental, si los planes previstos por los economistas cuadran, en 25 años no quedaran pequeños agricultores.
Los cambios en la reciente agricultura se han forjado con el fin de extraerle una plusvalía, o sea, trabajos obligatorios, diezmos, arriendos, impuestos, aparcerías, intereses sobre préstamos, normas de producción, etcc..
A diferencia de otra clase trabajadora, el campesinado siempre se ha sustentado a sí mismo, y esto lo convirtió en una clase aparte.
En un sistema económico piramidal, la pequeña agricultura ocupa la base del triángulo, lo que supone que el sistema político le ofrecía la minima protección. Por eso han tenido que valerse por sí mismos.
Ninguna clase ha sido mas consciente que el campesinado en lo que respecta a su economía, y por eso se ve obligado a tomar decisiones a diario.La suya no es la economía del comerciante, ni la economía política burguesa, o marxista.
Al obrero sin consciencia política se le engaña fácilmente respecto al valor de lo que produce, mientras que la relación económica del campesino con la sociedad es transparente.
El campesino podía pensar que las obligaciones impuestas eran una injusticia inevitable, pero era algo por lo que tenían que pasar para iniciar la lucha por la supervivencia.
Incluso siendo aparcero, la porción de la cosecha del amo se anteponía a las necesidades básicas de su familia.
El pequeño agricultor ha de superar todos los riesgos del campo, como malas cosechas, tormentas, sequías, inundaciones, plagas empobrecimiento del suelo, y todo con una protección mínima, y sobrevivir a catástrofes sociales, políticas y naturales, guerras y pillajes.
El Superviviente es el que ha vivido superando trances muy duros, pero también es aquel que ha seguido viviendo cuando otras personas han desaparecido.
Francia en 1.789 tenía 27 millones de habitantes de los que 22 eran de población rural. En 1.848 se inicia el éxodo hacia las ciudades, y en 1.900 Francia sólo tenía 8 millones de campesinos.
Los hijos de los campesinos iban siendo asimilados a otras clase, y esto se convierte en una nueva amenaza mas para la agricultura.
En mejores condiciones podían haberse enriquecido, pero cuando lo hacían dejaban la agricultura.
El hecho de ser supervivientes hace que en las ciudades, con su arrogancia, se diga de ellos que están atrasados, y que son una reliquia del pasado.
Consagrados a arrebatar la vida a la tierra, los agricultores respetan mas que nadie el ciclo del nacimiento, vida y muerte. Sueñan con volver a una vida sin tropiezos, y trasmiten a sus hijos los medios para sobrevivir.
Sus ideales se sitúan en el pasado, pero sus obligaciones son para el futuro. Tras su muerte no se transportará hacia el futuro, su noción de inmortalidad es diferente, volverá al pasado.
El campesino, tiene una visión cíclica del tiempo. Trabajar la tierra, sembrarla, cuidarla y recoger el fruto, y vuelta a empezar. El alimento es la primera necesidad del hombre, y el campesino trabaja para producir alimento necesario para su sustento, pero se ve obligado a alimentar a otros antes, a veces pasando hambre el mismo.
Ve como el grano de los campos que ha labrado y cosechado en su propia tierra o en la del amo, se les quita para alimentar a otros, o es vendido para beneficio de otros.
Cuando ha protestado siempre ha sido como objetivo de la restauración de una sociedad campesina justa e igualitaria.
Cuando los campesinos se unen para luchar contra una fuerza externa, y el impulso es defensivo, adoptan estrategias de guerrilla. Esto me hace recordar, en mi tierra, en las subidas del río, se unen como una piña para luchar contra el desastre.
Siempre observador, no cesa nunca, y siempre está registrando cambios y reflexionando sobre ellos.
Su situación económica hace que el menor de los cambios para peor, como una cosecha mermada en un 25% que el anterior año, o una caída del precio del mercado del producto cosechado, puede tener consecuencias desastrosas.
Se dice que el campesino no perdona nada, y siendo cierto, es el resultado de la creencia en que una vida sin justicia carece de sentido. Es raro que un campesino muera sin ser perdonado.
La agricultura ya prescinde de campesinos. El campesino británico fue aniquilado hace mas de un siglo menos en Escocia e Irlanda.
Los políticos no usan la palabra eliminación, sino el término modernización. El pequeño agricultor se siente desprotegido, pasando a depender de los intereses que le financian y de los que le compran la producción.
Para acabar con el pequeño agricultor se utiliza una presión económica, que lo proporciona sólo con la caída del valor de los productos agrícolas.
En Francia hoy, el precio de un saco de trigo es tres veces inferior que hace cincuenta años.
Desintegrando las sociedades campesinas se amplia en mercado.
En el tercer mundo, el 1% de los propietarios posee el 60% de la tierra cultivable, y el 100% de la mas productiva.
La imposición de monocultivos para beneficio de multinacionales, y el ascenso de la población hace que empobrezca aún mas al campesino, ya que sin tierra, sin semillas, sin esperanzas, se pierde toda su identidad social, excluidos de los beneficios del progreso, y abandonados por la tradición sin nadie a quien servir.
El pequeño agricultor ha sobrevivido mas tiempo del que le habían pronosticado.
La función histórica del capitalismo agresivo y ya único es la del papel de destruir la historia, cortar todo vínculo con el pasado, y orientar esfuerzos e imaginación hacia lo que ha de ocurrir.
Según el capital, la palabra crédito en lugar de referirse a un logro pasado, se refiere a una expectativa de futuro.
Nadie ha valorado aquella observación de Henry Ford: “La historia es una patraña”.
El sabía exactamente lo que quería decir.

Como es costumbre, en el último día del año, en el que mi padre hubiera cumplido 100.
Suerte a todos.